En Madrid conviven dos parques de viviendas que no se parecen en nada. En Malasaña, Lavapiés, Chamberí o el barrio de Palacio quedan muchas fincas de principios del siglo XX con puertas de madera maciza y cerraduras de llave de paletón. En Sanchinarro, Las Tablas o Montecarmelo, los bloques se levantaron a partir de los años 2000 con puertas blindadas de serie. Las averías, los riesgos y la forma de mejorar cada puerta son distintos, y conviene saber en cuál de los dos casos estás antes de llamar a nadie.
Fincas antiguas del centro: qué suele fallar
Cerraduras de borja
Muchas puertas de pisos antiguos conservan cerraduras de gorjas, las de llave de paletón grande, también llamadas «de borja». Por dentro funcionan con unas láminas (gorjas) que la llave levanta a la altura justa. Con los años, las gorjas y los muelles se desgastan, y la llave empieza a girar en falso o a necesitar «su truco» para abrir. No son vulnerables al bumping, porque no tienen pines, pero se abren con herramientas específicas de gorjas y sus llaves se copian con facilidad.
La madera trabaja
Una puerta de madera de hace cien años se hincha y se encoge con la humedad y la calefacción. Cuando el resbalón deja de entrar bien en el cerradero, la puerta no cierra de golpe o hay que empujarla para echar la llave. Muchas veces no hace falta cambiar la cerradura: basta con reajustar el cerradero o revisar las bisagras.
Cierres añadidos con los años
Es habitual encontrar la cerradura original, un cerrojo de sobreponer de otra época y una cadena, cada uno con su llave. Cuanto más mezcla hay, más fácil es que alguno falle o que nadie sepa cuántas copias circulan.
El portal es de la comunidad
La puerta del portal, las cancelas y sus cerraduras son elementos comunes: los cambia o repara la comunidad de propietarios, no cada vecino.
Cómo se actualiza una cerradura antigua sin estropear la puerta
Hay dos caminos y los dos respetan la puerta:
- Mantener la cerradura original y añadir un cerrojo de seguridad. Se instala un cerrojo de sobreponer con bombín de perfil europeo y escudo protector. La cerradura antigua sigue funcionando para el uso diario y el cerrojo aporta la seguridad. Es la opción que menos toca la madera.
- Sustituir la cerradura de borja por una de bombín. Si el hueco de la cerradura y el canto de la puerta lo permiten, se coloca una cerradura de bombín del mismo tamaño. Si no encaja, hay que adaptar el hueco, y eso ya es trabajo de carpintería que conviene valorar antes.
Si el edificio está protegido, cualquier cambio en el portal o en la fachada debe pasar primero por la comunidad y, si corresponde, por el ayuntamiento. La puerta de tu vivienda, en general, queda fuera de esas limitaciones, pero ante la duda pregunta al administrador de la finca.
PAUs del norte: qué suele fallar en una puerta blindada
El bombín de serie
En muchas promociones se entregaron las viviendas con la puerta blindada y el bombín básico del constructor, y nadie lo ha cambiado desde entonces. Ese bombín suele ser vulnerable al bumping y, si sobresale del escudo, también a la rotura o extracción.
Ajustes por asentamiento
En los primeros años de un edificio la estructura se asienta, y la puerta puede descolgarse unos milímetros. El síntoma es el mismo que en una finca antigua: el resbalón roza, la llave cuesta de girar o hay que levantar la puerta para cerrar.
Muchos accesos y muchas llaves
Portal, garaje, trastero, zonas comunes, a veces piscina: cada acceso con su llave o su mando. Al comprar o alquilar una vivienda de segunda mano no sabes cuántas copias de cada una existen.
Cómo se mejora una puerta blindada de un PAU
- Cambiar el bombín por uno de seguridad, con protección antibumping, antiganzúa, antitaladro y antirrotura. Debe medirse a la puerta para que no sobresalga del escudo. Los cilindros se clasifican según la norma UNE-EN 1303: al elegir uno, pide la ficha del modelo concreto.
- Añadir un escudo protector que cubra el bombín y dificulte forzarlo.
- Pedir llaves con tarjeta de propiedad, para que las copias solo puedan hacerse presentándola.
- Revisar el ajuste de la puerta antes de cambiar nada: si roza, una cerradura nueva sufrirá igual que la vieja.
Si acabas de mudarte, lo más sensato es cambiar el bombín de la puerta de casa y, si la comunidad lo permite, revisar qué llaves del garaje y del trastero siguen en manos de anteriores inquilinos.
Si te quedas fuera: cómo se abre cada puerta
Lo primero que importa es si la puerta está cerrada de golpe (solo con el resbalón) o con la llave echada:
- Cerrada de golpe: en ambos tipos de puerta suele poder abrirse actuando sobre el resbalón, sin tocar la cerradura.
- Con llave echada en una cerradura de borja: se trabaja sobre las gorjas con herramientas específicas. En puertas antiguas hay que tener cuidado con la madera, que puede estar seca o astillada alrededor de la cerradura.
- Con llave echada en una blindada: se intenta primero la apertura sin daño sobre el bombín. Si no es posible, se taladra el bombín y se sustituye en el momento por uno nuevo. Nunca debería hacerse sin decírtelo antes.
Es normal que el cerrajero te pida acreditar que vives en la vivienda antes de abrir.